15 años de trayectoria forjando el pensamiento crítico a través del ajedrez en las instituciones más prestigiosas del Caribe Mexicano.

Una carrera definida por el estudio constante y la enseñanza en los más altos niveles formativos.
Jugador de alto ELO y entrenador enfocado en el desarrollo integral.
Catedrático en la UT Cancún, el ITC y el Instituto del Deporte.
Campeón en el Encuentro Nacional Deportivo de Universidades.


La relación de Leonardo con el ajedrez siempre ha estado marcada por el rigor y la disciplina. Durante su etapa formativa, esa dedicación lo llevó a coronarse con el 1er Lugar como jugador en el Encuentro Nacional Cultural y Deportivo de Universidades Tecnológicas, un logro que cimentó su visión estratégica del juego y le permitió alcanzar y mantener un alto nivel de ELO hasta el día de hoy.
Sin embargo, su verdadera vocación despertó al darse cuenta de que el ajedrez es una de las herramientas pedagógicas más potentes que existen. Esto lo impulsó a llevar su conocimiento a las aulas, convirtiéndose en profesor titular en instituciones de prestigio como la Universidad Tecnológica de Cancún (UT), el Instituto Tecnológico de Cancún (ITC) y como instructor oficial en el Instituto del Deporte de Benito Juárez.
Hoy, con Enroque Kabah, Leonardo continúa su misión: no solo formar competidores que sepan mover las piezas, sino forjar mentes críticas capaces de tomar mejores decisiones en la vida real.
No formamos piezas robóticas que memorizan jugadas, formamos estrategas capaces de adaptarse a cualquier posición que el tablero (y la vida) les presente.
El ajedrez es el simulador de toma de decisiones perfecto. Mi objetivo principal no es solo que ganes partidas, sino enseñarte a evaluar riesgos, calcular consecuencias y mantener la calma bajo presión extrema. Habilidades que se transfieren directamente a la vida profesional y personal.
La exigencia de competir a nivel nacional y de entrenar selecciones en la UT y el ITC me ha demostrado que el talento sin disciplina tiene un límite. En mis clases aplico un rigor competitivo sano: exigimos puntualidad, respeto absoluto al rival y tolerancia a la frustración tras la derrota.
El ajedrez evoluciona todos los días. Para mantener un alto ELO y un nivel de enseñanza de excelencia, mi propia preparación nunca se detiene. Transmito esta misma metodología a mis alumnos, fomentando el análisis profundo, el pensamiento crítico y la investigación autodidacta.
Un vistazo a nuestras clases universitarias, la tensión de los torneos y la comunidad de Enroque Kabah.


